“Si uno empieza por permitirse un asesinato pronto no le da importancia a robar, del robo pasa a la bebida y a la inobservancia del día del Señor, y se acaba por faltar a la buena educación y por dejar las cosas para el día siguiente. Una vez que uno empieza a deslizarle cuesta abajo ya no se sabe donde podrá detenerse. La ruina de muchos comenzó con un pequeño asesinato al que no le dieron importancia en su momento.”
Thomas de Quincey