“Si uno empieza por permitirse un asesinato pronto no le da importancia a robar, del robo pasa a la bebida y a la inobservancia del día del Señor, y se acaba por faltar a la buena educación y por dejar las cosas para el día siguiente. Una vez que uno empieza a deslizarle cuesta abajo ya no se sabe donde podrá detenerse. La ruina de muchos comenzó con un pequeño asesinato al que no le dieron importancia en su momento.”