“Este consejo va dedicado para aquellos que viven en un primero con acceso al patio interior: Si a vuestro vecino de arriba se le cae la camisa al patio, cuando baje a buscarla tenéis que decirle que no sabéis nada de la ropa. Aunque él insista, vosotros tenéis que ser tenaces: NO sabéis nada de la ropa. Y el día que tengáis el conjunto entero, la camisa, los pantalones, os lo ponéis, y subís a su casa a pedirle sal.”